Inhibidores de la interleucina-23, nuevo blanco terapéutico contra la psoriasis

Noticias | Publicado el 17 Jul, 2017

Guselkumab, risankizumab y tildrakizumab son tres de los inhibidores biológicos que se encuentran actualmente en el pipeline para el tratamiento de la psoriasis y la artritis psoriásica.
Inhibidores de la interleucina-23, nuevo blanco terapéutico contra la psoriasis

Los últimos 30 años se han visto marcados por grandes avances en el estudio de la patogénesis de la psoriasis. Por ejemplo, se han logrado identificar a los linfocitos Th17 como células clave en la inflamación que se produce en esta enfermedad dermatológica. Estas células actúan a través de la liberación de interleucina-17 (IL-17) e interleucina-22 (IL-22), sin embargo, ha sido la primera la de mayor importancia clínica y la que ahora se ha posicionado como uno de los blancos terapéuticos más prometedores contra la psoriasis. Para el tratamiento de psoriasis moderada a severa, se han desarrollado inhibidores de IL-17 tales como secukinumab e ixekizumab, los cuales han mostrado gran eficacia clínica.

No obstante, una nueva alternativa ha surgido para el control de este padecimiento: los inhibidores de la interleucina-23 (IL-23). IL-23 es una citocina regulatoria secretada por las células dendríticas y encargada principalmente de inducir y mantener la diferenciación de las células Th17, y que también se ha encontrado incrementada en las lesiones psoriásicas.

Uno de los inhibidores biológicos desarrollados contra la subunidad p40 de esta citosina es el ustekinumab, sin embargo, esta subunidad también se expresa en la interleucina-12 (IL-12), por lo que los esfuerzos se han dirigido ahora en la inhibición de las subunidad p19, la cual es específica para IL-23. Tres de estos inhibidores han logrado probarse en estudios clínicos fase III para el tratamiento de la psoriasis moderada a severa: guselkumab, risankizumab, y tildrakizumab.

Los ensayos clínicos reSURFACE 1 y 2, ambos fase III, han evaluado el uso de tildrakizumab (64 y 52 semanas de tratamiento, respectivamente), un anticuerpo monoclonal humanizado, versus placebo (reSURFACE 1) o versus el inhibidor de factor de necrosis tumoral etanercept (reSURFACE 2) y los resultados han sido prometedores, con una eficacia a las 12 semanas de hasta el 75% de mejoría según la escala PASI 75 (Psoriasis Area Severity Index 75) en alrededor de 60 y 50% de los pacientes tratados (reSURFACE 1 y 2, respectivamente). Después de 28 semanas de tratamiento la mejoría clínica con tildrakizumab era evidente con más del 80% de los pacientes alcanzando el PASI 75 y 32% alcanzando el PASI 100 a una dosis de 200 mg en el estudio reSURFACE 1 y los resultados con tildrakizumab fueron significativamente mejores que con etanercept en el reSURFACE 2. Además, la mejoría clínica se mantuvo hasta el término de ambos estudios.

Estos resultados, junto con aquellos ensayos clínicos para la evaluación de guselkumab y risankizumab apoyan la evidencia de que la inhibición específica de IL-23 provee un efecto antiiflamatorio más prolongado que la inhibición del factor de necrosis tumoral y de otras interleucinas. Aunque se esperaba que los eventos adversos, tales como candidiasis y enfermedad inflamatoria intestinal, ocurrieran con frecuencia al inhibir IL-23, como ocurre al bloquear a IL-17, hasta ahora no se ha reportado caso alguno, sin embargo, todavía sería prematuro hacer comparaciones en cuanto a los riesgos y beneficios entre ambas clases terapéuticas, pues existen divergencias en cuanto al efecto inmunológico que ejerce cada una.

La evidencia que hasta ahora se ha presentado con los inhibidores de IL-23 ha sido prometedora, en eficacia y tolerabilidad, y estos nuevos tratamientos de origen biológico podrían eventualmente representar grandes cambios en el manejo de la psoriasis. Por lo pronto aún faltan por concluir los estudios de extensión e investigaciones de la práctica médica diaria pertinentes para poder definir las implicaciones que finalemente tendrán los inhibidores de IL-23 en el tratamiento de esta enfermedad.

 

Referencia:

Bachelez H. Interleukin 23 inhibitors for psoriasis: not just another number. The Lancet 2017;390(10091):208-210.