El uso de telefonía inteligente se asocia con cognición disminuida

Noticias | Publicado el 29 Jun, 2017

El uso de dispositivos inteligentes como los smartphones, ¿tendrá alguna consecuencia negativa en nuestra capacidad cognitiva?
El uso de telefonía inteligente se asocia con cognición disminuida

El smartphone se ha convertido, en la actualidad, en una herramienta indispensable en nuestro día a día ya sea para comunicarnos en tiempo real, informarnos y entretenernos, realizar pagos y compras, entre muchas otras actividades. Tomando como ejemplo los Estados Unidos, en el año 2007 sólo 4% de la población poseía un teléfono inteligente, cifra que aumentó a 77% para el año 2017, en que el 92% de los usuarios son menores de 35 años de edad.

Aunque su uso nos trae muchas ventajas, cierta preocupación ha surgido en cuanto al uso excesivo de estos dispositivos, su potencial adictivo y las implicaciones que puede tener en nuestro desempeño cognitivo por ser considerado un objeto distractor. Se estima que un usuario de smartphone interactúa con su dispositivo, en promedio, alrededor de 85 veces por día, y existe evidencia que señala que su uso continuo es capaz de disminuir la calidad de ejecución al realizar ciertas actividades que requieren de una alta concentración.

Recientemente, un grupo de investigadores realizó una serie de pruebas para conocer si el desempeño cognitivo puede variar al tener el propio smartphone en nuestra proximidad, aun cuando no esté en uso.

Para ello, los investigadores le pidieron a poco más de 500 participantes (universitarios) que dejaran su teléfono inteligente en modo silencioso en 1) un lugar cercano a ellos, pero visible (p.ej. escritorio, pero boca abajo); 2) en un lugar cercano, pero sin visibilidad (p.ej. bolsa o bolsillo); o 3) en una habitación diferente a la que se encontraban ellos.  Posterior a esto, los investigadores realizaron en cada grupo pruebas de capacidad de memoria de trabajo y en la inteligencia “fluida”, la cual se refiere a la capacidad de adquisición de nuevos conceptos y de adaptarse eficazmente a situaciones nuevas. Terminando las pruebas se les preguntó si habían pensado en algún momento sobre su smartphone o no.

Los resultados mostraron que aquellos participantes que tuvieron sus teléfonos inteligentes en otro cuarto tuvieron significativamente mejor desempeño en las pruebas cognitivas en comparación con los individuos de los otros dos grupos; no hubo diferencias entre el desempeño del primero y del segundo grupo. Sin embargo, sorpresivamente todos los grupos contestaron que no habían pensado en ningún momento sobre su teléfono durante las pruebas. Esto puede interpretarse como que la mera presencia en la proximidad del teléfono inteligente podría ser capaz de afectar el desempeño de los usuarios en pruebas que son sensibles a los recursos de atención disponibles en el momento. Los autores arguyen que este fenómeno pudo haberse debido a distracciones inconscientes secundarias a tener el teléfono encendido y a la mano.

En un segundo experimento con casi 300 individuos universitarios, los investigadores repitieron de forma exacta la metodología de la primera intervención, pero con la siguiente modificación: los usuarios debían apagar por completo sus teléfonos. Además, se hicieron preguntas para determinar el nivel de dependencia a estos dispositivos por parte de sus usuarios, para ver si este factor podría o no influir en su desempeño. Este segundo experimento pudo replicar los resultados obtenidos en el primer experimento en cuanto al desempeño en las pruebas de memoria y de comportamiento, confirmando que si el teléfono se encuentra en un cuarto alejado hay mayor probabilidad de desempeñarse favorablemente, y que esta variabilidad en cuanto a la ejecución podría estar modulado hasta en la mitad de los casos por el grado de dependencia o apego individual al dispositivo inteligente.

Este estudio nos muestra cómo la tecnología puede ser capaz de alterar nuestro comportamiento y nuestro desempeño cognitivo tanto de forma consciente como inconsciente. Los autores concluyen que efectivamente, el smartphone nos aligera muchas situaciones en nuestro día a día, sin embargo, estos beneficios pueden conllevar costos desfavorables en nuestra capacidad de resolución y de toma de decisiones.

 

Referencia:

Ward AF, Duke K, Gneezy A, Bos MW. Brain Drain: The Mere Presence of One’s Own Smartphone Reduces Available Cognitive Capacity. JACR 2017;2(2):140