El ejercicio vigoroso reduce el envejecimiento celular hasta por 9 años

Noticias | Publicado el 15 May, 2017

Las personas que realizan actividad física con intensidad elevada de manera cotidiana retardan el envejecimiento de sus células, según el reporte de una investigación estadounidense.
El ejercicio vigoroso reduce el envejecimiento celular hasta por 9 años

La evidencia es clara: el ejercicio promueve la salud del hombre. Muchas enfermedades se ven mermadas gracias a la actividad física: obesidad, diabetes, cáncer, hipertensión, así como otras enfermedades cardiovasculares. Las personas con hábitos sedentarios tienden a envejecer -celularmente- más deprisa que sus contrapartes más activas; esto ya se ha comprobado en mujeres de edades avanzadas.  

En un reciente estudio transversal de la Universidad de Provo en Utah, Estados Unidos, se analizó la relación entre la longitud telomérica y la cantidad de actividad física realizada en más de 5,800 individuos que tomaron parte en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de la CDC (Centers for Disease Control and Prevention). Los telómeros son estructuras formadas por secuencias repetitivas de ADN y proteínas asociadas que se encuentran situadas en los extremos de cada cromosoma, donde actúan dándole estabilidad e integridad. Con cada división celular, estas secuencias se van acortando progresivamente, lo que conlleva a la senescencia o envejecimiento celular y, finalmente, a la apoptosis.

Las covariables que se tomaron en cuenta para el análisis fueron: edad, sexo, tabaquismo, consumo de alcohol, educación, grupo étnico e índice de masa corporal (IMC). La longitud telomérica se analizó por medio de PCR cuantitativa y la actividad física se cuantificó según su frecuencia, intensidad y duración con el método de equivalentes metabólicos (MET) según lo reportado por cada individuo clasificándolos en: sedentarios, actividad física insuficiente, moderada y alta.

El análisis mostró que cada año de edad cronológica representaba un acortamiento telomérico de 15.6 pares de bases y la actividad física tuvo una correlación inversa con la cantidad de actividad física realizada.  Tomando en cuenta la longitud de los telómeros, aquellos individuos con actividad física incrementada tuvieron, en promedio, 9 años de ventaja significativa en cuanto a envejecimiento celular con respecto a los individuos sedentarios. Esta ventaja se observó casi de igual manera entre el grupo de alta actividad física y el grupo de baja intensidad (actividad física insuficiente), pues se observó un menor envejecimiento calculado como 8.8 años.

Al analizar las covariables por separado, se encontró que los individuos con un índice tabáquico mayor de 15 tuvieron, en promedio y de forma estadísticamente significativa, 112 pares de bases menos comparado con los no fumadores (7.2 años de envejecimiento celular); la obesidad también tiene un impacto en el tamaño telomérico, con 94 bases de pares menos, lo que se traduce en 6 años de envejecimiento en comparación con los no obesos.

Estos datos nos muestran la importancia de mantener una vida físicamente activa, y de preferencia realizar ejercicio de intensidad moderada a alta, para poder realmente obtener los beneficios en cuanto a prevenir el acortamiento telomérico. Otros componentes de nuestro estilo de vida incluyendo dieta, tabaquismo y peso corporal también producen un gran impacto en la salud de nuestras células, por lo que debemos de adoptar hábitos saludables que nos permitan prevenir su envejecimiento prematuro y con ello, prevenir enfermedades crónico-degenerativas.

Referencia:

Tucker LA. Physical activity and telomere length in U.S. men and women: An NHANES investigation. Preventive Medicine 2017;100:145-151v