Galenox.com
Registrese en Galenox.com

Rabia

Introducción

La rabia es una encefalomielitis vírica aguda, casi siempre mortal. El cuadro clínico inicial es precedido por una sensación de angustia, cefalalgia, fiebre, malestar general y alteraciones sensitivas indefinidas que, por lo general, tienen una relación con el sitio de una herida anterior provocada por la mordedura de un animal. La enfermedad evoluciona hasta la aparición de paresia o parálisis, con espasmo de los músculos de la deglución, lo que provoca intolerancia a la ingestión de líquidos, conocida como hidrofobia o miedo al agua, posteriormente se presentan delirio y convulsiones. Sin intervención médica, en 2 a 6 días, el cuadro evoluciona a la muerte.

El agente causal de la infección de la rabia es el virus del mismo nombre. El reservorio de la rabia son los animales de compañía, como perros y gatos, así como animales salvajes, como zorros, coyotes, lobos, zorrillos, mapaches y mangostas. En los países en desarrollo, el perro continúa siendo el reservorio principal. En México, América Central y América del Sur, las poblaciones son infectadas por murciélagos frugívoros e insectívoros. Rara vez se infectan conejos, zarigüeyas, ardillas comunes, ratas y ratones; en caso de mordedura por estos animales, no se requiere profilaxis antirrábica posexposición.

Cuadro clínico

El cuadro clínico en el humano se caracteriza por ser muy similar al de la influenza, como debilidad o malestar general, fiebre o cefalea durante varios días. También pueden presentarse punzadas o picazón en el sitio de la mordedura, y en días, evoluciona a síntomas de disfunción cerebral, ansiedad, confusión y agitación. Conforme avanza la enfermedad, se puede presentar delirio, comportamiento anormal, alucinaciones e insomnio.

El periodo agudo de la enfermedad termina normalmente después de 2 a 10 días. Una vez que aparecen los signos clínicos de la rabia, la enfermedad es casi siempre mortal y, por lo general, el tratamiento es de apoyo.

La enfermedad puede adoptar dos formas. La rabia furiosa se manifiesta con signos de hiperactividad, excitación, hidrofobia y, ocasionalmente, aerofobia, la muerte se produce a los pocos días por paro cardiorrespiratorio. La rabia paralítica representa, aproximadamente, 30% de los casos humanos, tiene un curso menos dramático y generalmente más prolongado que la forma furiosa. Los músculos se van paralizando gradualmente, empezando por los más cercanos a la mordedura o arañazo. El paciente entra en coma lentamente y muere. La forma paralítica no es regularmente bien diagnosticada, lo cual contribuye a la subnotificación de la enfermedad.

Diagnóstico

El diagnóstico se confirma por tinción del tejido cerebral con anticuerpos fluorescentes específicos o por aislamiento del virus en cultivos celulares. El diagnóstico serológico se basa en pruebas de neutralización en cultivos celulares.

La prevención del contagio inicia inmediatamente después de la exposición y el tipo. Por ejemplo, inmediatamente después de la exposición por contacto, únicamente se realizará un lavado de la región afectada con jabón y agua a chorro. En el caso de la exposición por agresión, se deberá lavar la región afectada con jabón y agua a chorro durante 10 minutos y frotar con firmeza, cuidando de no producir traumatismo en los tejidos y eliminando los residuos. Si se requiere atención de las mucosas ocular, nasal, bucal, anal o genital, se debe lavar por instilación profusa, con solución fisiológica, durante 5 minutos.

Tratamiento

Según el nivel de riesgo, es importante determinar la necesidad de aplicación de biológicos. La exposición de riesgo leve comprende dos posibles situaciones; cuando la persona sufrió una lamedura en la piel erosionada o en una herida reciente. La segunda considera una mordedura superficial en la epidermis, la dermis y el tejido subcutáneo en la región del tronco, específicamente tórax y abdomen o en miembros inferiores.

La exposición de riesgo grave considera 5 posibles incidentes; el primero se refiere al contacto con la saliva del animal infectado en la mucosa ocular, nasal, bucal, anal o genital. El segundo comprende una mordedura en la cabeza, la cara, el cuello o en miembros superiores. El tercero considera las mordeduras profundas o múltiples en cualquier parte del cuerpo. El cuarto, la confirmación por exámenes de laboratorio de las mucosas en contacto con la saliva del animal rabioso y, finalmente, si el paciente está inmunocomprometido, cualquier tipo de agresión debe considerarse como de riesgo grave.

El uso de biológicos debe iniciar con los riesgos leves, en los cuales, además de las acciones de prevención, se debe aplicar una vacuna antirrábica los días 0, 3, 7, 14 y 21 posteriores a la exposición. En el caso de riesgo grave, se debe iniciar el tratamiento con una vacuna antirrábica y, adicionalmente, administrar gammaglobulina antirrábica a razón de 20 unidades internacionales por kilogramo de peso.

 

Baron, Samuel. «Life cycle of rabies». The University of Texas Medical Branch at Galveston. Consultado el 10-10-2008.

 

El contenido de Galenox.com es únicamente para profesionales de la salud.

Para leer más Ingresa o Regístrate

Iniciar sesión

 

¿Aún no eres parte de Galenox®?

Regístrate para obtener una cuenta GRATUITA

Obten acceso ilimitado a :

Noticias médicas

Congresos nacionales e internacionales

Educación médica continua

 

Registrarse

today Congresos nacionales

today Congresos internacionales

forum Últimos tweets

Conoce el wearable para monitorear el corazón #salud #cardiología https://t.co/N8XAO0Ab3r https://t.co/mLLPAYXBiw
Tratamiento para la colitis nerviosa con… ¿bacterias? #salud #bacterias https://t.co/qovN3SZM4P https://t.co/FhDvnXlrMc
Los kilos extra influyen en el trastorno bipolar. Descubre por qué #salud #obesidad https://t.co/sci7FDB1PD https://t.co/Tn6eb5a44T
¿La rotación de residentes es un peligro para los pacientes? #salud #galenox https://t.co/AKw4C7iYc5 https://t.co/NHZ4KCOy8C

Políticas de privacidad - Términos de Uso

Galenox.com - ¡Tu colega siempre en línea!

REGISTRO