Galenox.com
Registrese en Galenox.com
 

Fascitis plantar

Introducción

La fascia plantar es una aponeurosis engrosada que se origina en la tuberosidad medial del calcáneo y se extiende hasta el arco plantar anterior, formando 5 bandas, una hacia cada dedo del pie. Se inserta en las falanges proximales, los ligamentos transversos de los metatarsianos y las vainas de los tendones flexores de los dedos. Su función es mantener la curvatura longitudinal de la bóveda plantar, así como amortiguar las fuerzas que se ejercen sobre la misma.

Etiología

En la fascitis plantar existe una degeneración de las fibras de colágeno causada por repetidos microtraumatismos que superan la capacidad del organismo para repararse. Existen una serie de factores que predisponen a la aparición de la fascitis plantar:

  • Factores anatómicos: Pie cavo, pie plano, disimetrías de miembros inferiores.
  • Factores funcionales: debilidad del soleo, del tendón de Aquiles o de los músculos intrínsecos del pie
  • Otros factores: exceso de uso (típico de atletas), exceso de peso, ancianos (en los que se unen varios factores como puede ser el peso, la pérdida de fuerza de la musculatura intrínseca del pie y la disminución de la capacidad de regeneración)

Diagnóstico

  • Clínica: Dolor en la planta del pie más intenso en los primeros pasos que se efectúan por la mañana (signo clásico), a lo largo del día la clínica va cediendo. La bipedestación prolongada también favorece la aparición del dolor. Los casos más severos pueden presentan dolor continuo hasta la noche.
  • Exploración: En la exploración se pone de manifiesto el dolor con la dorsiflexión forzada, pasiva o activa, del pie y de los dedos y la extensión de la pierna al tensar la aponeurosis plantar. También se produce dolor al caminar sobre los talones.
  • Exploraciones complementarias: No suelen ser necesarias las pruebas diagnósticas complementarias a no ser que se quiera descartar otra patología. En ocasiones se encuentra como hallazgo un espolón calcáneo (15-20% de la población general lo tiene sin ninguna clínica). La resonancia magnética nuclear (RMN) permite realizar un diagnóstico de confirmación

Opciones terapéuticas

  • Medidas higiénicas:
    • Reposo relativo evitando la sobrecarga prolongada
    • Usar zapatos con suela de goma almohadillada
    • En obesos iniciar programas de adelgazamiento
    • En deportistas adaptar la actividad física
    • Agentes antiinflamatorios Dentro de este grupo se incluyen los antiinflamatorios no esteroides (se utilizarán durante cortos periodos de tiempo, 2-4 semanas, en la fase aguda), aplicación de hielo (durante 15-20 minutos, especialmente después del ejercicio, realizando un masaje circular con una bolsa de hielo), iontoforesis e infiltraciones con corticoides.

      La iontoforesis consiste en la aplicación de impulsos eléctricos a bajo voltaje; existe un estudio en el que se encuentran diferencias significativas a las 2 semanas de tratamiento, aunque no a las 6. En cualquier caso el nivel de evidencia es muy bajo, del mismo modo el tratamiento con corticoesteroides tópicos tampoco revela una eficiencia suficiente. No tenemos evidencia de la efectividad del tratamiento con infiltraciones con corticoides o con otros tratamientos como los ultrasonidos o la laserterapia.

      Ortosis: Se pueden utilizar plantillas talares blandas, plantillas de descarga talar interna o plantillas correctoras en casos de alteración de la estática del pie. También existen unas tablillas de utilización nocturna (Night splints); estas impiden una posición habitual del pie durante el sueño que es la flexión plantar, de este modo se evita esta agresión a la fascia durante la noche. No existe una evidencia respecto a las “Night splints” en el dolor crónico (superior a seis meses), aunque un tercio de los individuos que lo utilizan se refieren a él como el mejor tratamiento.

  • Fisioterapia: Los ejercicios que permiten disminuir los factores de riesgo funcionales mediante el refuerzo de la musculatura intrínseca del pie, producen una mejoría de la clínica, según algunos estudios, superior a la que producida por otros tratamientos como la ortosis, AINEs, hielo, infiltraciones o tablillas nocturnas.
  • Cirugía: Su uso está reservado para aquellos casos que no mejoran con los tratamientos conservadores durante un año. El éxito terapéutico con la cirugía es del 70 al 90%.

Plan de tratamiento

1.- El tratamiento oral mediante AINEs no es un tratamiento de base de la fascitis, por lo que deberá utilizarse en las fases agudas sin desplazar los tratamientos destinados a intervenir en la fisiopatología del proceso.

2.- Utilización de hielo después de la actividad diaria o del ejercicio y evaluación de los condicionantes que puedan estar favoreciendo la fascitis: exceso de peso, actividades que realiza, tipo de calzado.

3.- Tablas de ejercicios destinadas a ejercitar los gemelos y el soleo así como la musculatura intrínseca del pie.

4.- Si no existe mejoría con las técnicas anteriores recomendaremos la utilización de "nigth splints" u otras medidas ortopédicas como las plantillas talares blandas, las plantillas de descarga talar interna, o las plantillas corretoras.

5.- La infiltración local está indicada cuando no existe una mejoría tras realizar las medidas anteriormente indicadas o de entrada en aquellos casos muy sintomáticos. Las complicaciones posibles son: rotura de la fascia, lesión de la almohadilla grasa y osteomielitis del calcáneo. Se infiltrarán 0,5 ml de parametasona 20mg/ml y 0,5 ml de mepivacaina 2% sin vasoconstrictor; se introduce una aguja de al menos 3 cms. de longitud de forma oblicua en la zona medial de la planta del pie hasta tocar hueso momento en el cual se retira unos milímetros y se realiza la infiltración.

6.-Finalmente se utilizarán el resto de las medidas ya comentadas y en último término la cirugía.

Bibliografía

  • Strauss E, Durand E., Blaustein A. Keeping in shape: exercise fundamentals for the midlife patient. Geriatrics 1997 ; 52(11):62-3, 67-8, 73-4 [Medline]
  • Bonaplata Revilla A., Rodríguez Pata N. Pie doloroso. Valoración en medicina de familia. JANO 1999, 56(1286):50-57
  • Andreu Sánchez J.L., Gómez-Reino Carnota J.J. Protocolos de Tratamiento en Reumatología. Sociedad Española de Reumatología. Barcelona: Iatros Edicions; 1996
  • Rioja Toro, J. González Rebollo A., Romo Monje M., Cantalapiedra Puentes E. Tratamiento combinado de la fascitis plantar crónica en el adulto de edad superior a los 50 años. Rehabilitación 2001,35 (2):90-94
  • Gudeman SD, Eisele SA, Heidt Rs, Colosimo AJ, Stroupe AL. Treatment of plantar fasciitis by iontophoresis of 0,4% dexamethasone. A randomized, doble-blind, placebo-controlled study. Am J Sports Med 1997;25:312-6. [Medline]
  • Atkins D, Crawford F, Edwars J, Lambert M. A systematic review of treatments for the painful heel. Rheumatology (Oxford) 1999 ;38(19):968-73 [ Medline]
  • Crawford F, Atkins D, Edwars J. Interventions for treating plantar heel pain (Cochrane Review). En: The Cochrane Library, 3, 2001. Oxford: Update Software.
  • Sobel E, Levitz SJ, Caselli MA. Orthoses in the reatment of rearfoot problems. J Am Podiatr Med Assoc 1999 ;89(5);220-233 [Medline]
  • Ryan J. Use of posterior night splints in the treatment of plantar fasciitis. Am Fam Physician. 1996 ;52(3):891-8, 901-2 [Medline]
  • Wolgin M, Cook C, Graham C, Mauldin D. Conservative treatment of plantar heel pain: long-term follow-up. Foot Ankle Int 1994; 15:97-102 [Medline]
  • Martín RL, Irrgang JJ, Conti SF. Outcome study of subjects with insertional plantar fasciitis. Foot Ankle Int 1998;19:803-11 [Medline]
  • ABarrett SJ, O'Malley R. Plantar fasciitis and other causes of heel pain. Am Fam Physician. 1999; 59(8): 2200-6 [Medline]
  • Leach RE, Seavey MS, Salter DK. Results of surgery in athletes with plantar fasciitis. Foot Ankle 1986;7:156-61 [Medline]
  • Daly PJ, Kitaoka HB, Chao YS. Plantar fasciotomy for intractable plantar fasciitis: clinical results and biomechanical evaluation. Foot Ankle 1992;13:188-95 [Medline]
  • Craig C. Young, Darin S. Rutherford, Mark W. Niedfeldt. Treatment of plantar fasciitis. Am Fam Physician 2001; 63(3):467-474
  • Zarco Montejo P., Mazzucchelli Esteban R., Quirós Donate F.J. Tecnicas de infiltración en cadera y pie. Medifam 2000;10:108-113.

 

El contenido de Galenox.com es únicamente para profesionales de la salud.

Para leer más Ingresa o Regístrate

Iniciar sesión

 

¿Aún no eres parte de Galenox®?

Regístrate para obtener una cuenta GRATUITA

Obten acceso ilimitado a :

Noticias médicas

Congresos nacionales e internacionales

Educación médica continua

 

Registrarse

today Congresos nacionales

today Congresos internacionales

forum Últimos tweets

Conoce el wearable para monitorear el corazón #salud #cardiología https://t.co/N8XAO0Ab3r https://t.co/mLLPAYXBiw
Tratamiento para la colitis nerviosa con… ¿bacterias? #salud #bacterias https://t.co/qovN3SZM4P https://t.co/FhDvnXlrMc
Los kilos extra influyen en el trastorno bipolar. Descubre por qué #salud #obesidad https://t.co/sci7FDB1PD https://t.co/Tn6eb5a44T
¿La rotación de residentes es un peligro para los pacientes? #salud #galenox https://t.co/AKw4C7iYc5 https://t.co/NHZ4KCOy8C

Políticas de privacidad - Términos de Uso

Galenox.com - ¡Tu colega siempre en línea!

REGISTRO